jueves, 10 de diciembre de 2009

Benjamín Rojas: "Lo mejor que hizo mi familia fue no prestarme atención"

Galán de exportación El actor de "Floricienta" y "Rebelde way" volvió a la pantalla de la mano de Cris Morena y Disney Channel. El lunes se estrenó en toda América latina la comedia juvenil "Jake & Blake", en la que compone a dos gemelos separados al nacer que intercambian roles.

Trato de disfrutar las cosas a medida que se van dando. Veo mucha gente que no se da cuenta de lo que tiene enfrente de sus narices y siempre quiere lo que está del otro lado de la mesa", dice sin estridencias Benjamín Rojas. A los 24 años, el actor está muy lejos de la histeria que podría generarle el primer protagónico exclusivo. En cambio, confiesa que sintió un poco de pudor cuando un amigo le aviso por SMS que la avenida Libertador estaba empapelada con sus fotos. Es que el lunes, Disney Channel estrenó en simultáneo en 17 países de Latinoamérica la comedia juvenil Jake & Blake (de lunes a jueves a las 22), en la que él encarna a un par de gemelos separados de bebés que se reencuentran por azar e intercambian roles. Producida por Cris Morena y RGB (Gustavo Yankelevich), la serie es un auténtico experimento para la industria local: fue grabada en inglés y luego doblada al español, en alta definición y según las estrictas normas que impone Disney a los productos que llevan su marca.

El gran salto se hizo esperar. Benjamín compartió protagónico en Floricienta y en Alma pirata, y cuando todo indicaba que le había llegado la hora, se tomó un impasse de... tres años. "Yo arranqué a los 12, con Chiquititas, y cuando terminé Alma pirata había cumplido 9 años consecutivos de tira diaria. No había parado nunca, y lo necesitaba. Hablé con Cris, le dije que quería descansar de la TV, y me dijo buenísimo... porque ahora no tengo nada para ofrecerte", recuerda y se ríe. En esos años se dedicó a viajar y a tocar la guitarra con su banda. Y participó en tres películas: lo primero que hacía fuera de la productora (ver De Chiquititas...). "Lo que quería era hacer cine. Le había prometido a Cris que si volvía a la TV, era con ella", explica.

¿Por qué?

Porque estoy muy cómodo acá, porque siempre me cuidaron. Más de una vez Cris me dijo lo que vas a hacer vos el día que salgas de acá. Yo nunca le exigí nada, y ella todos los años me fue mostrando un escalón más para subir. El tema es que lo tenía que subir yo... Eso es lo bueno que ella hace, te pone a prueba. Tampoco me sentí impaciente durante este tiempo, porque cada nuevo personaje fue un desafío.

Cuenta que en uno de sus últimos viajes se fue de mochilero a Europa. "Un día estaba en Londres, caminando, y me paró una chica de Lituania. Empezó a gritarme lo único que sabía decir, Floricienta... Después en Praga, un chico de Macedonia me reconoció por Rebelde way... Imaginate que estás solo, en la otra punta del mundo, y de golpe te reconocen por esos programas, es increíble". Volvió y un día, a principios del año pasado, sonó el teléfono. "Me llamó Cris y me preguntó: ¿estás tomando clases de inglés? Yo justo había dejado, y me dijo, bueno, retomá. No pregunté mucho, pensé que obviamente tenía algo para ofrecerme. A los seis meses me llamó de nuevo, tuvimos una reunión y ahí sí me explicó todo".

¿Esperaste seis meses para averiguar de qué se trataba?

Pensé, ¿qué le voy a preguntar a Cris? Si una vez me dijo que íbamos a grabar un disco y a recorrer el mundo y lo hicimos...

De ahí en adelante, el cuento no fue tan sencillo. La propuesta implicaba grabar la tira en inglés, apuntando al mercado internacional. Y, encima, interpretar a dos personajes bien distintos entre sí. Para eso la producción lo mandó un mes a Nueva York, con una coach con quien estudiaba los guiones y entrenaba el oído y la pronunciación. "Leíamos los libros, íbamos al cine, a ver obras de teatro, y teníamos la tele prendida de fondo todo el día... Allá era verano, y estudiábamos tirados en el Central Park, mientras tomábamos sol..."

Un sacrificio...

¿Sabés la presión que tenía? El primer día que pisara Buenos Aires todos iban a decir a ver qué aprendió este pibe...

Platense (aunque hace 5 años que vive solo en Capital), hincha de Gimnasia, hijo de un ingeniero y el menor de cuatro hermanos (uno ingeniero, otro arquitecto y otra odontóloga), Benjamín empezó en TV de casualidad. Un tío fotógrafo llevó unos retratos a una agencia, y lo convocaron. "Menos televisión, cualquier cosa", recuerda que dijo entonces. "Mirá cómo terminé... Lo mío fue al revés de lo que le pasa a muchos. Empecé sin saber qué era actuar, lo fui descubriendo en el camino y me di cuenta de que no serviría para otra cosa". Explica que su papá trabaja con sus dos hermanos mayores, y que en el estudio tiene colgados los títulos de todos. "Cada vez que voy le digo, ya te voy a traer una foto mía tocando en el Central Park... Va a ser como un título, no?"

¿Tus padres nunca cuestionaron tu carrera?

La verdad es que no, lo mejor que hizo mi familia fue no prestarme atención, no estar encima. Me acompañaban, me llevaban adonde me tenían que llevar, imaginate que de La Plata a San Isidro, todos los días... Pero nunca me presionaron.

Cuenta una anécdota. Desde los 14 hasta los 16 años jugó al rugby en La Plata. "No quería dejar de jugar, me costaba muchísimo... Un día, después de haber jugado todo el año a escondidas, un productor me vio una pierna lastimada. Me agarró y me dijo, mirá, la televisión es así, si un día te lastimás la cara, no podemos grabar... Ahí tuve que tomar una decisión, y bueno, me decidí". Dice que el apoyo de sus padres fue clave. "Me dijeron decidí lo que quieras, no se termina el mundo, lo que hagas va a estar bien, seguís siendo Benjamín, acá está tu familia... A esa edad, eso te da mucha confianza, decís bueno, si me mando una cagada, tengo crédito". La siguiente encrucijada fue cuando terminó el secundario. "Me agarró mi viejo y tuvimos una charla importante, fue una advertencia: tenés que saber que si seguís esta carrera no vas a poder estudiar... Es como que me dijo confirmá tu decisión, porque es la última estación, la última bajada...

En realidad no lo es...

No, pero como padre yo hubiera hecho lo mismo. Seguramente quería asegurarse de que realmente era esto lo que me gustaba.

Benjamín sabe que Jake & Blake es un proyecto de largo aliento. "Con una empresa como Disney, que es una distribuidora mundial, el objetivo es llegar a la mayor cantidad de países", se entusiasma. El año que viene lo aguardan giras y shows presentando el disco de la tira (su primer disco solista, con canciones en inglés y en español).

Después de cuatro años de noviazgo con María del Cerro, Benjamín hoy está solo. "Es divina, hace un año que no estamos juntos, pero nos hablamos y tenemos una relación genial", dice. Y asegura que lo que más le importa es disfrutar de lo que le toca vivir. "El laburo lo puse en una balanza con el resto de las cosas, antes estaba en el primer lugar, pero me di cuenta de que la vida pasa por otro lado: estar con mi familia, mis amigos, y si viene algo que me divierte... hacerlo, sin que me importe el qué dirán". « 
 
 

No hay comentarios: